| |
A finales de la Edad Media la defensa o la ocupación
de los castillos era un actividad militar habitual.
Eso se debía principalmente a su importancia estratégica
para dominar una zona.
Los ejercitos feudales estaban formados por los vasallos en
su relación son el señor feudal.
Era norma habitual que los vasallos realizaran cada año
un periodo de servicio militar.
Tambíen existían los soldados profesionales.
Los vasallos y los soldados profesionales estaban mezclados.
Con el paso del tiempo los ejercitos tanto de los nobles como
de los reyes incluían más cantidad de profesionales.
| |
 |
|
Como la
Edad Media era una sociedad guerrera el hecho de servir en los
ejercitos era también una cuestión de honor.
Las victorias en las guerras eran uno de los mejores modos de
ser reconocido y conseguir riquezas.
El hecho de poder acceder a los botines en las guerras era una
gran motivación para alistarse en los ejercitos.
Se ha de saber que si una ciudad se resistía a los ejercitos
se la podía saquear.
Y el saqueo permitía que una persona casi pudiera hacerse
con un gran botín.
Si era suficiente una pequeña cantidad de gente para
defender un castillo, en cambio para atacarle se precisaba toda
una maquinaria de ejercito.
Porque era necesario:
* controlar el campo que rodeaba al castillo.
* rechazar a caulquier ejercito que viniera en ayuda del castillo..
* impedir la salida de los ocupantes del castillo.
Y todo eso exigía tropas.
Cuando se producía un ataque al castillo, los habitantes
de la zona se refugiaban en él.
Aportaban toda la comida que pudiesen y los objetos valiosos;
también las armas.
En el caso de que el asedio se presumiera que fuera largo, los
campesinos podían ser rechazados del castillos para así
asegurar la suficiente comida para los defensores.
Cuando llegaba un ejercito se negociaba la rendición
y los términos sobre los que se basaba sobre todo si
existían pocas personas para la resistencia.
Si las negociaciones fallaban, entonces los atacantes analizaban
cuidadosamente las posibilidades de éxito en el ataque
al castillo.
| |
 |
|
Si se comenzaba
el asedio entonces retirarse sin un motivo de peso era considerado
un deshonor sobre todo para los defensores.
A veces en determinados asedios se instalaba toda una superestructura
de tipo "pequeña ciudad" que permitiera la
comodidad de los asediantes.
|

La conquista
de una plaza fuerte suponía recurrir, en primer lugar,
a métodos indirectos que consistían en una buena
dosis de diplomacia apoyada por presiones psicológicas
que entrañaban represalias de todo tipo contra la población.
Es caso de frcasar estos métodos, se pasaba directamente
al ataque.
La primera labor de los sitiadores era superar los fosos de
agua, las zanjas secas y el terreno minado, llenándolos
de todo tipo de materiales: tierra, piedra, troncos...
Los sitiados lanzaban desde sus protecciones todo tipo de materiales:
Para protegerse de esos materiales, los asaltantes cavaban fosos,
construían taludes y empaladizas y, sobre todo, utilizaban
máquinas de aproximación.
Estas máquinas en forma de torre o de atalaya se movían
mediante ruedas o rodillos, empujadas por los mismos soldados.
En su interior, se apostaban arqueros, ballesteros y fuerzas
especiales de asalto y, a veces, se las dotaba de catapultas.
También se utilizaban grúas que izaban grupos
de soldados en grandes cajones.
Pero el método más efectivo era usar las temibles
catapultas, cuya colocación estratégica podía
ocasionar grandes brechas en los muros.
Para derribar las murallas se procedía a la labor de
zapa, haciendo minas y túneles que tenían por
objeto debilitar los cimientos de la muralla y precipitar su
derrumbe.
También se utilizaban grandes arietes móviles
empujados por hombre o por animales.
Pero el asedio casi nunca acababa en asalto.
Se producía el asalto por motivos de traición
y en momentos de descuido de los defensores.
Generalmente el asedio a un castillo generaba pocas bajas.
Para las personas que defendían el castillo era una deshonra
rendirse sin luchar.
Muchas veces el señor del castillo no estaba allí
en casos de asedio.
Entonces era el encargado del castillo, el castellano o alguacil,
el que podía rendir el castillo con el honor suficiente
con tal de que hubiera resistido el asedio. A menudo se requería
un contrato que especificara bien claramente las condiciones
de rendición.
Cuando los castillos no se rendían y no había
posibilidad de negociación, si se llegaba al asalto,
entonces no existía compasión posible.
Los soldados y las personas de la vida cotidiana solían
ser matados.
Sólo los caballeros podrían ser respetados por
el hecho de la posibilidad de obtener un rescate por ellos.
Todas las personas que habían participado en el ataque
recibían una parte del botín obtenido.
Por todos estos acontecimientos solía ser habitual que
los defensores tras un periodo de resistencia inicial acabaran
por rendirse a través de la negociación.
|

En el asedio se tomaban las casas y los poblados cercanos al
castillo con el objetivo de vigilar la posible aparición
de un ejercito enemigo que ayudara ala castillo.
También se creaban patrullas cuyo objetivo era asugurar
los víveres.
En un asedio cabían dos opciones:
atacarlo - iniciar un asalto activo.
asediarlo - dejar que los habitantes del castillo llegaran a
la extenuación tras pasar hambre.
En la preparación del asalto contaban factores como la
urgencia, las posibilidades de rendición y el número
de soldados disponibles.
Se preparaba el asalto de una manera diplomática si se
comprendía que la rendición era posible, con la
función de amedrentar y de salvar el honor del castillo.
Si se podía prever que llos auxilios podían llegarle
a los defensores, si los alimentos eran escasos para los atacantes
y si la decisión de los defensores era firme y decidida,
los preparativos se aceleraban intensamente.
Pero incluso una vez acabados esos preparativos para el ataque,
era costumbre darles una nueva oportunidad a los defensores
para rendir el castillo.
|

Se
utilizaban con el objetivo de tirar abajo una parte de la
muralla.
Si con ellas se conseguía abrir una parte de la muralla
o se lograba instalar una torre de asedio, comenzaba el asalto.
De entre los instrumentos de asedio más significativos
nos econrtamos con :
1.- El Trabuco:
"Los primitivos trabucos eran del tipo más
simple: el de tracción.
Un grupo de operarios que podían llegar hasta los 250
hombres, tiraban mediante cuerdas del extremo corto del brazo,
haciéndolo bascular sobre el eje.
La retención de la honda flexionaba el brazo, aumentando
el alcance de la máquina.
El paso decisivo se produjo al añadirle un contrapeso
fijo al final del extremo corto del brazo.
Esta innovación permitió aumentar considreablemente
su potencia, ya que la energía obtenida con la caida
del contrapeso era mucho mayor que la proporcionada por la
simple tracción humana, transformando energia potencial
en energía cinética.
La duplicación de cuerdas hizo posible alargar la honda
que se deslizaba a lo largo de una acanaladura situada en
la base, guiando el proyectil.
Esto aumentó considerablemente la eficacia del trabuco,
ya que ala incrementarse la longitud del brazo propulsor,
se obtenía un ángulo de tito óptimo de
unos 45 º.
La honda soltaba el proyectil mediante un ingeniosos dispositivo
cuando el brazo y el contrapeso se encontraban cercanos al
final de su strayectoria.
 |
|
El
desarrollo del contrapeso articulado, supuso una importante
ventaja mecánica en la evolución del trabuco.
Cuando se disparaba el cotrapeso, en forma de cajón
colgado del bazo mediante una bisagra, la distancia entre
su centro de gravedad y el eje de giro aumentaba progresivamente,
incrementando la energía cinética del brazo.
La suavidad en los movimientos del trabuco, ya que el
contrapeso ayudaba a frenar el brazo, evitaba su recolocación
tras cada disparo ( cosa que ocurría con algunas
máquinas como el onagro o el mangonel, cuyo retroceso
era demoledor). |
En
pruebas modernas, se ha comprobado que un trabuco de mediano
tamaño fue capaz de acertar sucesivas veces en un blanco
de 6 m2 situado a 180 metros.
Gracias a las informaciones dejadas por Villard de Honnecourt,
ingeniero militar del siglo XVIII, se sabe que los contrapesos
podían llegar a pesar unos 20.000 kgs, pudiendo lanzar
prtoyectiles a 1 Tonelada de peso a más de 100 metros
de distancia."
( Fuente : Tormentaria. Exposición de materiales militares
en la toma de castillos).
2.- La escalera:
Se desplazaba
hasta la muralla por medio de ruedas.
Era una de las més elementales máquinas de asedio.
3.- La catapulta:
Era una máquina para lanzar piedras u otros
objetos sobre el castillo y sus dependencias.
Existía un contrapeso para el lanzamiento.
Los proyectiles seguían una trayectoria curva.
Las piedras
caían de arriba a abajo y se usaba para destruir las
almenas de las murallas.
No era probable dañar los muros.
Se montaban fuera del alcance de las flechas de los defensores.
La catapulta también servía para lanzar objetos
flameantes que pudieran provocar incendios en los tejados
de las casas.
4.-
Las torres de asedio:
Se acercaban a las murallas y a continuación
arrojaban desde ella una plancha hasta la parte superior de
la muralla. Los soldados de la torre podían avanzar
entonces por la plancha y entablar la lucha cuerpo a cuerpo
con los defensores.
Dicha torre solía ser enorme.
Tenía que ser protegida con pieles húmedas para
evitar que la quemaran.
Se movía con lentitud y dificultad, a causa de su peso.
 |
|
Había que empujarla o arrastrarla hacia delante
con poleas que habían sido montadas previamente
con estacas cerca de la base de la muralla del castillo.
Había que preparar la tierra con anticipación,
normalmente con una calzada de tablas planas de madera
encima de tierra fuertemente comprimida, para facilitar
el movimiento de la torre.
Un área para la lucha, situada en la parte superior
de la torre, permitía disparar a los arqueros all
castillo mientras se acercaba la torre.
Los soldados montaban las escaleras dentro de la torre
una vez que estaban cerca.
Los asaltos desde una torre de asedio nunca cogían
por sorpresa a los defensores, a causa de toda la preparación
previa.
Los defensores cogían escaleras para fortalecer
la parte amenazada de la muralla o para evitar que tiraran
la plancha.
Ellos intentaban luchar contra la torre según se
iba acercando. |
Hasta
el último momento del asalto, las máquinas de
guerra disparaban contra su objetivo en la muralla para dificultar
los preparativos de los defensores y su respuesta al asalto.
Si el primer grupo de atacantes provenientes de la torre lograba
pasar, una corriente continua de hombres les seguía
por la plancha para finalizar la ocupación del castillo.
5.-
Ballesta de arco sin fin:
6.-
Mangonel:
7.-
Carrobalista:
8.-
El ariete:
Eera un gran tronco con una cabeza de hierro que
estaba introducida dentro de una abertura móvil y se
hacía rodar hasta una parte de la muralla o una puerta.
Una vez en la muralla se balanceaba el tronco adelante y hacia
atrás contra el muro. La fuerza de los golpes abría
brecha en la placa de madera de la puerta o el muro de piedra,
creando una abertura para el ataque. La parte de arriba del
ariete estaba cubierta con pieles húmedas para evitar
que ardiera. El manejo del ariete era un trabajo peligroso.
Los enemigos situados arriba arrojaban rocas de gran tamaño,
agua hirviendo o aceite ardiendo sobre el ariete, con la intención
de destrozarlo o de matar a los hombres que lo manejaban.
Incluso cuando se destruía un portal o un puente levadizo,
había normalmente varios rastrillos y, además,
tenían que abrirse paso por la puerta.
Los arqueros
atacantes y los ballesteros se refugiaban cuerpo a tierra
detrás de grandes escudos de madera llamado pavises.
Una estrecha rendija para disparar, situada en la parte superior,
permitía disparar a los defensores.
Hacia el
año 350 Eneas "el táctico" e incluso
el mismo Aristóteles hacen recomendaciones sugiriendo
que para defenderse
de las máquinas de asalto: las casas se distribuyan de
tal modo que se evite la propagación de los incendios
provocados por las bolas de fuego lanzadas por las catapultas.
Filon de Bizancio afirmaba que una muralla debía de tener
una anchura mínima de 5 metros para poder resistir el
impacto de las piedras y que había que mantener a estas
máquinas alejadas no menos de 150 metros de las fortificaciones.
Recomendaba para ello la construcción de fosos y otros
obstáculos.
9.- Armas personales:
Las armas ofensivas de cualquier caballero medieval eran la
espada, la lanza, la daga, el hacha y la maza.
La espada pesaba sobre 2 kgs constaba de tres partes: la empuñadura,
de 10 cms si se había de usar con una sola mano o de
30 cms si se había de usar con las dos; la cruz y la
hoja, medían 1 metro de longitud.
La lanza era el arma más espectacular y la más
peligrosa.
En la punta acababa con una flecha metálica, de 20 a
40 cms.
Pesaba en torno a los 18 kilos.
El puñal o daga era una espada corta.
El caballero la llevaba al cinto.
La hoja podía medir sobre 30 cms.
El hacha constaba normalmente de 3 partes: una de ellas era
punzante; su opuesta servía como de martillo y en la
parte de arriba había como una daga.
La maza era como una bola de hierro que se encontraba enganchada
a un palo que hacía de mango para girarla y convertirla
en un feroz instrumento de desgarro.
|

La dificultad
del asedio a los castillos consistía en superar sus
murallas defensivas.
A veces se recurría a socavar las murallas, para derribarlas.
Para ello se recurría a construir los castillos sobre
rocas, cuya base no era posible socavar.
Más tarde se recurriría a la creación
de los fosos.
Para excavar primero lo que se hacia era abrir un tunel hasta
la muralla.
A lo largo del tunel para cimentarlo se colocaban maderas
de soporte.
Cuando se pensaba que ya se habían alcanzado los cimientos
de la muralla se predía fuego a las maderas y con ello
se privaba al tunel del refuerzo de sostén. La parte
de muralla podía recibir resquebrajarse o crear una
grieta que los soldados utilizarían para el ataque
directo.
Una excavación era costosa y podía acarrear
problemas si era percibida por los defensores.
En estos casos, se podía establecer un tunel de contraataque
que intentaría interceptar el tunel de los atacantes.
Se ha sabido que en ocasiones las batallas se han establecido
en esos encuentros de túneles.
En otras ocasiones se podía reforzar la muralla con
murallas auxiliares.
|
|

Aunque ya desde el siglo XI China ya había descubierto
la polvora y la utilizaba con fuegos artidficiales, no llegó
a comprender el verdadero valor del descubrimiento hasta que
aplicó su uso como propulsor de proyectiles.
Los europeos mientras descubrieron la polvora fueron a su
vez desarrollando usos mucho más destructivos que los
de los chinos.
A principios del siglo XIV apareció la primera arma
de pólvora.
Era un cañón que se cargaba con una lanza, no
con piedras.
En la mitad del siglo XIV ya se utilizan balas de piedra e
hierro.
|
|

Tuvieron que pasar varios siglos de experimentación
antes de que las armas de pólvora resultaran verdaderamente
útiles. Una de las dificultades era el crear una pólvora
que ardiera de manera rápida, uniforme y potente.
Otra dificultada estaba en el diseño de los cañones
para que no explotasen.
Con los primeros cañones era tan peligroso el dispararlos
como el ser su blanco.
A mediados del siglo XV, las tecnologías de los cañones
y de la pólvora habían avanzado suficientemente
como para ser considerados armas importantes.
En la Edad Media, los cañones se utilizaban para derribar
murallas durante los asedios y para disparar contra las filas
de soldados en el campo de batalla.
Su capacidad para derribar paredes verticales dio lugar a
modificaciones en la construcción de los castillos.
Los altos muros en vertical fueron reemplazados por murallas
inclinadas de menor altura.
Sin embargo, la utilidad de los cañones en el campo
de batalla estaba bastante limitada porque su manejo era dificultoso
y también lo era su traslado.
 |
|
Durante
el sitio de Terni, en 1340, se utilizaron por primera
vez morteros (que con el tiempo dieron origen a los cañones
modernos), en batallas como las de Cahors y Tournai (1345)
y tuvieron un éxito notorio, lo cual condujo a
la concentración de la manufactura de cañones
en centros famosos como Augsburgo, después de 1370. |
|

En
1350, aparecieron ilustraciones de varios tipos de armas de
mano.
Eran armas primitivas que consistían en un tubo hueco
tapado por un extremo y con un agujero en el lateral (cerca
del extremo bloqueado).
En el agujero se colocaba una mecha (una cuerda corta de material
inflamable) para prender la pólvora y disparar la bala
cargada previamente en el cañón.
No servía de mucho intentar apuntar con estas primeras
armas de mano.
Sólo resultaban efectivas si eran disparadas en descargas
y por varios hombres a un tiempo contra blancos compactos.
Hacia 1450, la mayoría de los ejércitos europeos
avanzados usaban armas de mano.
Aún así los arcos y las ballestas, al ser armas
eficaces y poco costosas, siguieron empleándose como
armamento de infantería hasta el siglo XVI.
|

Los castillos medievales que se habían construido para
resistir las agresiones de todas las armas descritas anteriormente
resultaron inútiles cuando la evolución de la
artilleria y el empleo cada vez más perfeccionado de
la pólvora hirieron su inexpugnabilidad desprotegiéndolos
de su verdadero motivo de creación..
A partir de entonces, del siglo XVI, comenzaron a no construirse
y dar paso a las fortalezas renacentistas que otorgaban mucha
más seguridad y resistencia a la artilleria.
|
|
|
|