|
Asalto
al castillo:
Se producía el asalto por motivos de traición y en momentos
de descuido de los defensores.
Generalmente el asedio a un castillo generaba pocas bajas.
Para las personas que defendían el castillo era una deshonra rendirse
sin luchar.
Muchas veces el señor del castillo no estaba allí en casos
de asedio.
Entonces era el encargado del castillo, el castellano o alguacil, el que
podía rendir el castillo con el honor suficiente con tal de que
hubiera resistido el asedio.
A menudo se requería un contrato que especificara bien claramente
las condiciones de rendición.
Cuando los castillos no se rendían y no había posibilidad
de negociación, si se llegaba al asalto, entonces no existía
compasión posible.
Los soldados y las personas de la vida cotidiana solían ser matados.
|