| |
Introducción:
La Torre de Catí es el elemento más significativo de las fortalezas en Catí. Pudiera haber sido residencia de los Jurados Morellanos.
Historia:
En 1231 Blasco de Alagón conquista Catí.
Además otorga Carta Pobla en 1239.
Pero a su muerte, en 1240, Catí pasa a la Corona de Aragón.
Jaime I otorga nueva Carta y lo hace en favor de Ramón de Bocona.
En 1374 los derechos sobre Catí son vendidos a los Jurados de la villa de Morella.
Los privilegios son mantenidos por parte de Morella hasta 1691, en que los municipios de la Comarca de Morella van consiguiendo su independencia.
Aunque Catí nunca contó con una fortificación especial que mostrara su capacidad de defensa ante posibles ataques, sí dispuso , desde poco después de la conquista cristiana a los árabes, a mediados del siglo XIII, de una torre de defensa: la Torre de Catí.
Ello le serviría en esa época de tanta inseguridad, para protección de ataques enemigos y para especial vigilancia de su entorno.
Ubicación:
La torre se construyó en la parte más alta de la población, orientada al N.
Se encuentra en el centro de la población, frente a la casa de los Miralles.
Evolución:
Para Antoni Melià en "Les Nostres arrels", revista nº 10, El Tossal, la Torre de Catí data de la segunda mitad del siglo XIII.
A partir de ella se producían las primeras construcciones de casas e inevitablemente el primer horno que aseguraría la supervivencia.
La torre de Catí servía además para las reuniones del Consell Municipal hasta el año 1428, en el que se llevó a cabo la construcción de la nueva Sala de la Vila, en la calle Mayor.
La torre de Catí que ayudó a la creación, seguridad y desarrollo de la población de Catí todavía hoy se encuentra en pie.
Presenta un amplio espacio en una esquina de la calle Mayor.
En su patio interior se construyeron viviendas para uso personal.
Actualmente se conservan dos portales:
un portal cegado sobre el que todavía se mantienen tres vanos co n gótica columnilla rematada con artístico capitel.
Según Manuel Grau i Montserrat " hacia 1333 ya estaba edificada la Torre, primer lugar de reunión del Consell y que servía de símbolo de la dominicatura del Señor del lugar y más tarde del Consell de Morella, cuando los morellanos adquirieron la dominicatura citada."
Antoni Melià indica que Morella compró el señorio de la población de Catí a su señor natural Jaime Castellà, en 1374.
Además de las citadas funciones de vigilancia, defensa militar y reuniones del Consell, la torre fue habilitada para almacenar los diezmos y primicias que eran recaudados entre la población asignada a la villa.
Los diezmos eran una contribución que se basaba en la décima parte de los frutos de las cosechas o de las rentas.
Era pagada tanto al señor dea la villa como a los rectores de la parroquia o iglesia.
Descripción:
Se trata de una casona de planta cuadrangular.
Presenta varios pisos.
En el callejón donde está se pueden observar los viejos portales, uno románico, hoy tapiado; y otro gótico que da paso a un patio semicubierto con arquitos en el fondo.
La torre presenta todavía ventanales góticos geminados.
|