1.- Introducción:
Entre los meses de agosto y octubre del año
2.000 se realizó en el Castillo de Bejís
una intervención arquitectónica
incluida dentro del "Proyecto básico
y de ejecución de consolidaciones urgentes
de fábricas del Castillo de Bejís",
bajo la dirección del arquitecto D. Jaime
Sirera.
Dado que las actuaciones a realizar suponían
la remoción de tierras en un yacimiento
arqueológico, se contempló el
seguimiento arqueológico de las obras
dentro del recinto fortificado, así como
la realización de cuatro sondeos en la
cara interna de la muralla noroeste que nos
permitieran analizar las características
constructivas de esta estructura defensiva y
precisar las diferentes fases de ocupación
del cerro, e intentar corroborar las noticias
referidas a una ocupación humana que
se remontaría a la Edad del Bronce.
2.- Los sondeos arqueológicos:
estructuras y materiales localizados.
La excavación de los cuatro sondeos dio
resultados muy positivos, tanto por el buen
estado de conservación y potencia estratigráfica
de la muralla conservada, como por los materiales
y estructuras descubiertos.
Así, en el Sondeo 1, situado en lo que
se considera la antigua entrada principal del
castillo, se documentaron dos muros de piedra
trabada con tierra, varios pisos que evidenciaban
diversas fases de ocupación y los restos
de un hogar. Destacan los numerosos fragmentos
cerámicos de época islámica
y, especialmente, los de cerámica a mano,
algunos de ellos con la superficie bruñida,
aparecidos a cuatro metros de profundidad, sobre
el más antiguo de los pisos de ocupación
documentados y que pertenecen a la Edad del
Bronce.
foto1
Proceso de excavación de la torre del
recinto superior.
En
el Sondeo 2 se localizó otro pequeño
muro ejecutado con una técnica similar
a los anteriores descritos y un piso de ocupación
donde se recuperaron abundantes fragmentos de
cerámica islámica. En este mismo
sondeo y en el nivel de preparación del
piso anterior se hallaron fragmentos de cerámica
ibérica, importaciones itálicas
(Campaniense B) y una fusayola acéfala
discoidal, restos que verifican un momento de
ocupación del siglo I a. C.
En la zona de la muralla donde se observaban
dos aberturas, se procedió a excavar
un tercer sondeo, que permitió documentar
cómo esas dos "ventanas" pertenecían
a un recinto formado por paredes de tapial,
como una puerta de acceso y posiblemente un
pasillo que se adentra hacia el interior de
la plataforma.
Se trata de un asentamiento o "nido de
ametralladoras" de la Guerra Civil, desde
donde se controlaban los movimientos del frente.
foto 2
Aquí aparecieron numerosas balas de los
dos bandos enfrentados y abundantes restos de
metralla.
A diferencia de los otros sondeos, las obras
de acondicionamiento de este recinto durante
la contienda, afectaron a los niveles inferiores,
conservándose escasos restos muy deteriorados
de un piso de ocupación similar a los
documentados en los sondeos 1 y 2.
Vista
del "nido de ametralladoras" excavado
en el Sondeo 3.
Por
último, lo más destacable del
sondeo 4 se centra en cómo la cimentación
de la muralla se adapta a la propia disposición
de la roca, conformándose con una trabazón
de piedras y mortero.
Entre los materiales aparecidos cabe mencionar
la localización de una
moneda, con el anverso muy deteriorado pero
con el reverso relativamente bien conservado
y en el que aparece una cruz con tres puntos
en los cuadrantes, por lo que debe tratarse
de un "croat" emitido en la ceca de
Barcelona, aunque a falta de su restauración,
no podemos precisar su cronología.
Vista
del lienzo de muralla del tercer recinto defensivo.
3.-
Resultados en las áreas de seguimiento
arqueológico: estructuras, materiales
y delimitación
de las líneas de defensa.
Tal y como hemos comentado anteriormente, los
trabajos arqueológicos se completaron
con el seguimiento de las obras en aquellas
áreas donde estaba previsto realizar
diversos trabajos de restauración y consolidación.
Las actividades arqueológicas se iniciaron
en la plataforma superior y nos permitieron
delimitar claramente la tercera línea
de defensa del Castillo, observándose
una inflexión en la línea de muralla
que podría indicar la existencia de una
torre, posiblemente destruida al realizar el
camino al repetidor.
Los diferentes desniveles de la roca se salvan
con una capa de preparación compuesta
por cal y piedras o cantos de río y arena
muy fina.
Además, diferentes marcas nos indican
que estos desniveles son artificiales y originados
por su uso como cantera para la extracción
de piedras durante la diversas fases de ocupación
del Castillo.
Entre
los materiales localizados en este área
destacan ocho bolas de cañón de
diferentes tamaños y pesos pertenecientes
a la I Guerra Carlista, diverso material bélico
de la Guerra Civil (metralla, balas e incluso
una bala de mortero sin explotar,una moneda
de Carlos IV, material cerámico moderno
(tinajas, cántaros, jarras...) etc.
Pero sin duda, uno de los hallazgos más
relevantes es el fragmento superior izquierdo
de una estela funeraria romana en la que se
puede leér:
foto
4
Detalle de la incripción romana.
L
AN SE
En
la primera línea aparecen las letras
L y un nexo que forman la A y la N y cuya traducción
sería Lucio Antonio.
En la segunda línea aparece una S y lo
que parece ser una E (la parte inferior de esta
letra está fragmentada)¡ que pertenecían
al "cognomen" del difunto.
Este fragmento fue reaprovechado como elemento
constructivo y posiblemente pertenezca, como
las actualmente conservadas en nuestro museo,
a la necrópolis romana del Oliveral de
la Iglesia.
En
la plataforma intermedia, la actuación
efectuada ha permitido perfilar un doble aljibe
que podría estar comunicado con los aljibes
de la plataforma superior y que dispone de un
sistema de desagüe bien conservado, con
un mínimo de 4 metros lineales.
Por último, y en el área de la
torre situada a la izquierda del camino actual
de entrada al recinto se localizaron varios
muros de mampostería adosados a la muralla
que conforman un recinto alargado de dimensiones
desconocidas por el momento.
4.- Conclusiones
Las excavaciones han permitido documentar científicamente
un ocupación continuada del cerro desde
la Edad del Bronce hasta nuestros días.
Los resultados obtenidos durante los 'trabajos
arqueológicos son altamente positivos
por las estructuras documentadas, por la constatación
de una gran potencia estratigráfica conservada
con más de cuatro metros en los sondeos
y por los materiales recuperados.
Sin embargo, desconocemos el funcionamiento
y dimensiones de las estructuras localizadas
y su relación entre ellas y únicamente
con un proceso continuado de excavación
en extensión y la consolidación
de los diferentes recintos que conforman las
tres plataformas de Castillo, tendríamos
un idea exacta de la distribución espacial
del Castillo, de sus diferentes fases de ocupación
y, en definitiva, de la importancia que este
lugar ha tenido en la historia de Bejís.
La
propuesta de actuación en un futuro próximo,
se centraría inicialmente en la retirada
de la caseta y antena del repetidor, que se
encuentra fuera de servicio desde hace más
de dos años.
Asimismo, debería establecerse un plan
de actuaciones de urgencia con la finalidad
de consolidar las fábricas de los lienzos
de muralla externos y muy especialmente los
recayentes al municipio de Bejís, acondicionar
el acceso al Castillo, recuperar y restaurar
el escudo de la Orden de Calatrava existente
en una de las torres, e iniciar un proceso continuado
de excavación y consolidación
de los diferentes recintos que conforman las
tres plataformas del Castillo, empezando por
la plataforma superior y acabando con la inferior.
ENRIC V. FLORS UREÑA
CARMEN MARCOS DíAZ ( arqueólogos).