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Norberto Mesado, encargado de la documentación historico-textual de esta web sobre Burriana,
[
ex Director Museo Arqueológico Comarcal de Burriana.] currículum

Naturayeducacion agradece además la colaboración de Maria Dolores Montejo en la creación de este trabajo.
 



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NOMBRE: BURRIANA
www.naturayeducacion.com
MUNICIPIO: Burriana| PROVINCIA: Castellón ( COMUNIDAD VALENCIANA )
 
 Datos arqueológicos de Burriana

El desarrollo de la arqueología burrianense va parejo con la de su Museo Arqueológico Comarcal de la Plana Baja, fundado en el año 1967 como Museo Municipal, existiendo en sus yacimientos un amplio abanico cronológico y cultural.
Museo Arqueológico Comarcal Plana Baixa
Así, en la partida de “El Tirao”, a cinco metros de profundidad, detectose un yacimiento Neolítico (5.000 a. C.), con un grupo de cabañas cuyos hogares lo forman solados de cantos rodados, destacando una industria microlítica con segmentos de círculo de dorso rebajado.

Existe, también, un Eneolítico disperso (desde principios del tercer milenio hasta la primera mitad del segundo a. C.) en la zona de Llombai, con hachas pulidas y puntas de flecha sobre láminas de sílex.

Pero el yacimiento por excelencia del termino municipal de Burriana es Vinarragell, pues desde la primera campaña de excavaciones, su novedoso registro arqueológico sirvió para acrecentar los conocimientos de la protohistoria peninsular en la fachada mediterránea y su mediato interior.
 
Vinarragell
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Yacimiento arqueológico
Se trata de un asentamiento ubicado en la margen derecha del paleoestuario del Millars, a tres kilómetros y medio del Mediterráneo y a cinco de Burriana, y hace asiento sobre una vía indígena (“Sta. Pau/El Caminàs”, y en la Edad Media “camí d´Orpesa”), a su paso por dicho río, el “Uduva” de los textos clásicos, limite a su vez, según Plinio, entre la Edetania y la Ilercavonia.

Aquí, un montículo artificial o “tell” (los populares “pujols” de la Plana), de apenas ochenta por sesenta metros de base y una altura de tres metros sobre la huerta, atesora una estratigrafía singular, motivo por el cual el yacimiento fue incoado en 1981 Monumento Histórico y Artístico de carácter Nacional.
La Iª Campaña Oficial de Excavaciones data del año 1967, siendo la última del año 85.
La estratigrafía, que es constante en todo el yacimiento, presenta con claridad tres horizontes culturales que llegan formados a este singular punto de la Plana, estratos separados por niveles sin interferencia antrópica alguna, y por ello vírgenes.

Horizonte I:

Un nivel fundacional, a 3 m. de profundidad, con evidentes signos de incendio, amalgama como prototipo vascular las formas abiertas, tipo cazuela, con hombro aquillado (carenado), y superficies que llegan a tener la calidad visual del charol. Hay, también, grandes recipientes globulares, bien espatulados, decorados barrocamente con una temática geométrica que comporta bandas horizontales y en zig-zags, hechas con el lomo de la espátula, y cordones entrecruzados, dejando áreas triangulares decoradas con esférulas; así como pequeños reipientes con pitarra vertedor.
     
Los molinos caseros son barquiformes, aprovechando rodenos del río. Existe una gran cabaña (comenzada a detectar en la IV Campaña –1972) fabricada con grandes adobes, abundando en su firme la fauna domestica, lo que denuncia una sociedad dedicada a la cría de ganado, y a la agricultura. En la 3ª Campaña (Nivel “k”) se dio con una hoja de un cuchillo de hierro. Conjunto material atribuible al Hierro I, con una fuerte influencia de la Cultura de los Campos de Urnas procedentes del NE Peninsular.

Horizonte II:

El segundo Horizonte Cultural, que se inicia sobre los 2,50 m. de profundidad, es de una gran novedad en el paisaje arqueológico de la Comunidad, pues fue el primer impacto constatado del mundo colonial fenicio, procedente del Circulo del Estrecho, sobre la costa valenciana, cambiando y enriqueciendo cuanto se sabia, no mucho, de la protohistoria valenciana. Si el horizonte precedente mira culturalmente hacia el N, el II lo hace hacia el S. Entre un menaje cerámico a mano, con recipientes de cocina, de base plana con talón, y cuellos alzados (han desaparecido ya los cuencos carenados), se entremezclan otros de mayor calidad, de superficie pulida y con decoración incisa y excisa.

     

Con estas pastas arcaicas encontraremos, como novedad, el torno, con tres formas vasculares que van a ser populares en los yacimientos que constatan tales contactos comerciales: las ánforas periformes, de procedencia malagueña (las populares T-10.1.2.1.); las tinajas, decoradas con bandas bícromas, y los platos trípodes, posiblemente sus tapaderas. Los molinos siguen siendo barquiformes. Las paredes de las cabañas son siempre de adobes, haciendo ahora asiento sobre perfectos solados de “bolos”, y tienen en su interior hogares de terracota, circulares o elipsoides, asentados sobre lechos de gravón.
En hueso se fabrican agudos punzones y botones aprovechando las cabezas de los fémures mientras que en los inicios de este horizonte II tenemos una metallisteria singular: las fíbulas de pivote.

 

El yacimiento se defiende con una gran muralla de adobe.

Horizonte III:

Sobre un potente nivel virgen, harán asiento los materiales de la Cultura Ibérica (ya formada), entre los que detectaremos las cerámicas bícromas del siglo V, horizonte cultural que desaparecería con las cerámicas de barniz negro, las campanienses de la forma Lamb. 5 –Morel 2286, cuya cronología alcanza hasta mediados del siglo I a C. Las habitaciones siguen aprovechando en sus alzados los cantos rodados.

Entre el precedente nivel de superficie, encontraremos las pastas cerámicas pertenecientes a otros horizontes culturales, como el islámico, pues ya en el S. XI, el toledano Abu-Chafar al-Waqaxi escribe que “Binarragell es parada importante de los caminos que proceden de Tortosa y Montalbán, siendo un lugar hermoso y pantanoso”.
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Después, con la toma de Burriana en 1233, Jaime I hará donación de la alquería de Vinarragell, con iglesia (dedicada a santa Bárbara) y cementerio, a la milicia de San Juan del Hospital, poblándola a “costum de barchinona”. En el año 1320 tenía censados“25 alberchs”. Su población, sobre el propio tell, perduraría hasta finales del siglo XIX. No menos importante es el asentamiento ibérico, costero, de Torre d´Onda, en las cercanías del puerto, cuya cronología va de Pompeyo a Julio Cesar, en el que destaca la gran abundancia de la cerámica campaniense del tipo “B”.
 

Existen, como es lógico en unas tierras optimas para la agricultura, villas romanas en las partidas de La Regenta, Sant Gregori, El Palau y el Calamó; así como un alto número de alquerías musulmanas, que tras el paso de Jaime I quedaron en manos de las órdenes militares.


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