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Norberto Mesado, encargado de la documentación historico-textual de esta web sobre Burriana,
[
ex Director Museo Arqueológico Comarcal de Burriana.] currículum

Naturayeducacion agradece además la colaboración de Maria Dolores Montejo en la creación de este trabajo.
 

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NOMBRE: BURRIANA
www.naturayeducacion.com
MUNICIPIO: Burriana| PROVINCIA: Castellón ( COMUNIDAD VALENCIANA )


La Iglesia Arciprestal de El Salvador:

Sin ningún género de dudas es el templo de la antigua villa la pieza más relevante del Patrimonio Arquitectónico de Burriana, y fue declarado Monumento Nacional en el año 1969.
Su fábrica, con el paso del tiempo, se ha ido convirtiendo en un “puzzle” de arquitecturas varias al amalgamar cuantos estilos han desfilado por el devenir de la Historia, desde Jaime I a Juan Carlos I.
Exterior del ábside del Salvador desde Casa-Abadía.

Por su origen es el edificio decano de las iglesias valencianas
, pues

“Resulta afirmable la prioridad de este templo entre todos los abovedados en piedra, con crucería, del Reino de Valencia” (F.Mª Garín Ortiz -1969).

Hecho comprensible por haber sido la villa de Burriana la primera tomada por D. Jaime I en el reino moro de Valencia,dándole Carta Puebla el 1 de noviembre de 1233.y era costumbre de este Rey edificar templos a Santa María en todas las villas importantes que conquistaba a los sarracenos.
Por tal primicia esta obra “hem de veure-la com un edifici commemoratiu i propagandístic, al mateix temps que centre religiós i representatiu dels nous pobladors cristians” (J.L. Gil Cabrera).
Exterior del ábside del Salvador desde la Plaza Mayor.
Pero con los años, y sin conocerse el motivo, entre 1330 y 1360, tal advocación mariana se permuta por la de El Salvador, con la que se conoce en la actualidad, y ya para el Cronista Viciana, que desconoce la primera advocación, el templo habíase fundado bajo la dedicación a la Ascensión del Señor en el Monte Tabor. Su inicio, en un tiempo de cruzada, dio comienzo por las dos capillas extremas que componen su pentagonal ábside abierto, colindantes con las dos torres que sirven de contrafuerte al gran arco toral de la nave del templo.

Y sería lógico que lo hubiese sido, por urgencia defensiva, por la del lado de la epístola, a escasos metros de la muralla de la villa, pues es aquí donde perduran los restos de una torre fuerte que poseyó un matacán corrido, y los capiteles de embocadura de esta primer absidiola, de gran sabor románico, son los únicos decorados con fauna animal. Y es su opuesta, la del lado del evangelio, la que también ostenta una labra primitiva al decorarse los capiteles

 
Capiteles geminados.
 
Bóveda estrellada.
de sus columnas geminadas, con rudas hojas palmiformes de simbología mariana, pues “las palmetas están vinculadas en lo simbólico a la virginidad” (Fco. Matarredona).
Y es que no hay que olvidar que esta capilla fue, hasta 1936, la que estuvo dedicada a la Virgen de la Misericordia. La columnata de la embocadura de los cinco absidiolos descansa sobre plintos cuadrados que poseen, en sus esquinas y sobre el toro de las basas, pequeños motivos esculturados.
La Iglesia sería fundada por el venturoso Rey Conquistador (como anotan repetidos libros del Archivo Histórico Parroquial), el cual casaba con Dª Violante de Hungría, en Barcelona, el 8 de septiembre de 1235, Natividad de Nuestra Señora. Y tras las nupcias, Dª Violante viene a Burriana para estar cerca de su esposo, en continua Reconquista. Y aquí pudo haber tenido un hijo prematuro, cuyos restos, según la tradición, reposaron en
 
Arcosolio con sarcófago.
 
Detalle del sarcófago románico.
el lucilo, bajo arco-solio, que sigue en el exterior de la absidiola primera del lado del evangelio, en lo que fue el primer cementerio cristiano de Burriana, dedicado, también, a la Virgen María. Y a esta reina se debería uno de los máximos empujes constructivos del templo.

El resto de las tres absidiolas centrales, sus capiteles geminados comportan lacerías vegetales, temática que decora, igualmente, los ábacos sobre los que apoyan las archivoltas de las capillas. Y si las primeras, por ser tiempo de batallas, poseen (como las dos torres citadas), estrechas saeteras abocinadas, la central rasgará sin miedo sus paños medios para abrir tres autenticas ventanas, lo cual, indirectamente, estaría indicándonos que Valencia había sido ya tomada por el ejercito cristiano (1238), consolidándose con ello, además de la paz, el futuro Reino de Valencia. Entre ambas fechas (1235/1238) debió de erigirse tan bello ábside, momento en el que el propio Conquistador nos dice que tiene en Burriana maestros canteros (Llibre dels Feyts). Y en este templo ( o cuanto menos en su ábside) Alfonso III, en 1286, llevó a cabo el juramento de Rey de Valencia; jurándole fidelidad, también, los tres brazos del reino.

La nave estaba techada en la bisagra de los siglos XIII/XIV, y a partir de 1327 se construían en ella los altares laterales. Edificio medieval que pudo alcanzar, sin otras reformas significativas, el siglo XVI, momento en el cual llevose a cabo una gran trasformación, tanto interna (que culmina con el gran retablo de talla, perdido en 1938), como exterior,
con el cegamiento de los ventanales góticos del ábside y el apeamiento por contrafuertes apuntados, según las técnicas de apeamiento y contrarresto de la Edad Moderna, de los estribos góticos; obras que pudieron terminar con las construcciones de las dos portadas de la nave, de fines del siglo siguiente.

En el siglo XVIII, y a los pies de la nave parroquial, se erige la Capilla de la Comunión, con frescos de Vergara, que culmina con la bella puerta barroca, de columnas exentas, cuya clave rococó (con las tres coronas, armas de la Ciudad a partir del rey Pedro IV), está fechada en 1762.

Con la primera guerra carlista (1837), iglesia parroquial y torre campanario se trasforman en fuerte liberal, y se manda abrir el aspillerado (almenas góticas cegadas) del antepecho de las cubiertas. Los daños en el edificio debieron ser importantes por lo que el municipio decide actuar en el inmueble, obras que lleváronse a cabo en la década de los años setenta con el objeto de “romanizar” su interior y adaptarlo a los nuevos gustos estéticos, derribándose para ello la cubierta (dañada por sus muchos años y guerras) así como el gran arco toral del presbiterio, e intentando hacer lo mismo con el cascarón nervado del ábside, hecho, este último, que no se consigue. Será en esta reforma “tremebunda”, aprobada por R.O. de 25 de junio de 1860, cuando se piramida su tejado para darle una mayor inclinación, suprimiendo para ello, en su base, el cierre de las nervaduras o polseras exteriores de las ventanas góticas absidiales.
Se destruye, igualmente, los pies de la nave central, que se ensancha hasta topar con el campanario, por cuanto la capilla de la Comunión, antes exenta, adelanta su fachada hasta la Plaza Mayor, integrándose, en parte, en el interior de la nave parroquial. Y se construye entre la muralla y la iglesia una espaciosa sacristía, con anterioridad en el trasagrario del templo o capilla central, lugar de capítulos y reuniones hasta fines del siglo XVIII. Reformas que incluirán, también, la edificación de la Casa Abadía según el acuerdo tomado por el Ayuntamiento el 16 de febrero de 1850.

Finalmente, en el año 1967 da comienzo la repristinación de la iglesia decana de la Comunidad Valenciana, cuyas obras, con roturas cronológicas, siguen en la actualidad. Son de destacar ahora, en el ábside, las bellísimas vidrieras diseñadas por J. Castro bajo la supervisión iconográfica de M. Trens, las cuales fueron confeccionadas en Bilbao por “Vidrieras de Arte, S.A.”, zona absidal repristinada que se bendijo el día 8 de septiembre de 1969, festividad de la Virgen de la Misericordia.
Gárgolas de la iglesia del Salvador.

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Se encuentra ubicada a los pies de la Iglesia Parroquial del Salvador, pero con anterioridad formaba parte del complejo arquitectónico de la Universidad de la Villa. Por tal hecho posee en planta dos portones góticos que son gemelos: el exterior, hoy en el interior de la nave parroquial, y el que daba acceso directo al Ayuntamiento, hoy en la calle. Es de planta cuadrada en su arranque, la cual permuta a octogonal. Tiene una altura de 51 m., cota que se alcanza tras ascender por 227 escalones, y un perímetro basal de 36 m.
En su origen la totalidad de su fábrica fue gótica, pero posiblemente con los fuertes seísmos que devastaron el castillo de Montesa (1748), su zona superior (a partir de la sala de campanas) tuvo que renovarse con una arquitectura cuyo estilo responde al barroco desornamentado, muy similar al de la vecina torre de Vila-real. Dicha sala comporta seis campanas, cuyos nombres son: “Cimbolet Menor”, de 1975; “Cimbolet Major”, de 1879; “Mare de Deu”, de 1946; “Rondana”, de 1954; “Tiple”, de 1941; y “Nostre Senyor”, de 1954.

Sobre uno de los sillares cantonales del segundo cuerpo, veremos, incisas, las primitivas armas de la villa: cuatro torres en cruz, y en su campo la señera; y, junto a un Crismón, el nombre de su maestro factor: Berthomeu Vatallet . Sería obra de la primera mitad del siglo XIV.

De la fábrica primera habríamos de destacar sus gárgolas, las cuales fueron reaprovechadas: una serie de leones pétreos con cierto tufillo de labra califal, puesto que en Oriente se confiaba a ellos la custodia de los lugares sagrados, dado que son el símbolo de la vigilancia. Dos de ellos, y tras ser dinamitada la torre la madrugada del 5 de julio de 1938, custodian el portón exterior de la torre.
                   Puerta acceso torre de campanas.



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