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La Ciudad de Burriana, núcleo histórico
y comarcal de la Plana Baixa, posee un Centro Cultural
de primer orden ubicado en el conjunto conventual de
La Merced, cuya primitiva fábrica data del s.
XVIII, arquitectura que sería declarada Monumento
Histórico-Artístico Provincial en 1982.
Tras una intervención arquitectónica aprobada
por La Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana,
este complejo queda centrado por un gran patio, antiguo
claustro, hoy convertido en sala de audiciones, "forum"
que preside un bello mármol romano del siglo
II. El remodelado Centro Cultural de la Merced habría
sus puertas el día 19 de abril de 1991.
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En Sesión Plenaria del día 6 de Diciembre
de 1966 el Magnífico Ayuntamiento de Burriana
aprobaba la creación del MUSEO HISTÓRICO
MUNICIPAL, habilitando para dicho fin unas dependencias
del propio Ayuntamiento, Museo que pudo ser inaugurado
el 29 de Enero de 1967, siendo aprobado por Orden Ministerial
el 27 de Octubre del mismo año. Pero con la rehabilitación
del mentado Convento de Mercedarios, el Museo, ahora
comarcal, con sus dependencias anexas (Dirección,
Restauración, Biblioteca y Laboratorios), pasaría
a ocupar dignamente su zona E. y S.
Tras deambular por el claustro, sala de las cerámicas
populares (de Manises, Ribesalbes, Onda y Alcora) y
jardín (decorado con piezas ibéricas y
medievales), podremos visitar, de lunes a viernes, el
hoy denominado MUSEU ARQUEÒLOGIC COMARCAL DE
LA PLANA BAIXA, el cual consta de tres espaciosas salas
de exposición.
En la sala primera se expone
el material islámico hallado en el subsuelo de
la Ciudad, así como otras piezas procedentes
del castillo de Artana. Destaca una inscripción
cúfica sobre una losa.
Igualmente encontraremos en ella recipientes romanos,
caso de las ánforas republicanas y los cepos
de plomo, material encontrado en la costa. Y del despoblado
ibérico de Torre d´Onda podremos admirar
una vajilla de mesa, de cerámica campaniense
del tipo “B”, así como laudas funerarias
de los siglos IIº y IIIº.
La sala segunda está dedicada íntegramente
a la romanización. Entre otro material figuran
varios crisoles sellados por los alfareros STATIAE VOLUTIA
PRISCUS, y PRIMIGENIUS DOMITIORUM, piezas encontradas
en el pecio de Benafelí (Almassora). Destaca
sobre columna exenta, central, un bellísimo bronce
romano, a la cera perdida, del dios Hermes/Mercurio,
una de las mejores piezas europeas en su estilo. Es
de canon polykleítico, aunque influido ya por
la blandura praxiteliana, de época Julio-Claudia,
y procede de la villa romana de “l´Alter”,
Xilxes.
La sala tercera esta dedicada a la prehistoria comarcal.
Destacan los materiales pertenecientes a la Cultura
Ibérica, en particular del poblado de El Solaig
(Betxí), con su plancha plúmbea escrita
con caracteres levantinos, y de Orleyl (Vall d´Uixó)
de cuyo material destacamos el de su necrópolis,
en donde sobresale una gran cratera griega del Maestro
de la Grifomaquia (siglo IV a. C.), la cual contenía
tres inscripciones ibéricas sobre laminas de
plomo (Orleyl V, VI y VII), un platillo de balanza y
varios ponderales. De tal necrópolis proceden
otras piezas, como tintinábulos, pinzas, hebillas,
y varias joyas de oro y de plata.
Entre la cerámica ibérica sobresalen los
fragmentos decorados con jinetearía, roleos y
esteliformes del yacimiento del Solaig. Y destaca, igualmente,
de esta cultura, el torques de oro y la única
inscripción sobre lamina de bronce hallada en
la Comunidad, material estos recuperado en el montículo
de Sant Antoni de Betxí.
En vitrina exenta, he igual como fue encontrado, veremos
la osamenta de un caballo portando el freno entre sus
quijadas: una anilla circular de bronce, con mortaja
para el pivote, cerramiento que se realizaba con un
pasador. Se trata de la única inhumación-ritual,
registrada dentro de la Cultura Ibérica, de un
équido.
Además del material fundacional de Vinarragell,
perteneciente al Hierro I (Bronce Final), veremos el
de otros pobladillos, dentro ya del Bronce de Transición,
caso de los recipientes encontrados en Els Castellets
(Betxí), Santa Bàrbara (La Vilavella),
Cova de la Masadeta, etc.
Otras vitrinas recogen materiales pertenecientes al
Eneolítico, con hachas de basalto, extensos collares
de cuentas discoideas, puntas de flecha, largos cuchillos
de pedernal, restos humanos... materiales, en su mayoría,
de la “Cova de la Masadeta”, Artana. Y de
este momento, e igualmente de esta localidad de la Plana
Baixa, expone el museo en vitrina exenta una gran deesa,
de piedra toba, perteneciente al arte esquemático:
un ancoriforme con dos pares de brazos alzados alrededor
de su discoidea cabeza.
Al Neolítico pertenecen los materiales de la
“Cova de les Bruixes” (Rossell), y del “Mas
den Llorenç” (Ares), con sus cerámicas
impresas –no cardiales- e incisas. Destaca, también,
un cráneo humano, junto con diversos sílex
(medias lunas), procedente de la única estación
dolménica excavada y encontrada por hoy en la
Comunidad: la de “l´Argilagar”, en
la vega morellana del “Moll”. No falta el
material Mesolítico, en su mayoría de
las estaciones del “Pla de la Pitja” (La
Pobla Tornesa), “Racó de Focs” y
“Font de la Ronya” (La Vilavella); ni tampoco
el Paleolítico, con bifaces recogidos fuera de
nuestra Comunidad Valenciana .
Sobre el hastial del fondo del museo podremos admirar
varios calcos originales de las estaciones con arte
rupestre naturalista, procedentes de las balmas: “La
Covatina” (Vilafranca), “Abrigo A”
(Palanques), y “Rossegadors” (La Pobla de
Benifassà), estudiadas por la dirección
del propio Museo Comarcal.
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