El
trabuco:
Célebre
máquina de asalto a los castillos.
Un grupo de operarios que podían llegar hasta los 250 hombres, tiraban
mediante cuerdas del extremo corto del brazo, haciéndolo bascular
sobre el eje.
La retención de la honda flexionaba el brazo, aumentando el alcance
de la máquina.
Un paso decisivo en su mejora fue el añadirle un contrapeso al final
del brazo.
Esta innovación permitió aumentar su potencia y llegar hasta
conseguir que un trabuco de mediano tamaño fuera capaz de acertar
sucesivas veces en un blanco de 6 m2 situado a 180 metros.
|