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Manifiesta diferencias en lo que respecta a la arquitectura y a la decoración con las torres de la Catedral y de san Pedro, aunque sí tiene aspectos comunes con ella como:
planta cuadrada
volumetría prismática
arco en su parte inferior que permite el paso de una calle
parejas de ventanas abocinadas con arco de medio punto
presentación del cuerpo de campanas
cerámica vidriada
todo ello para Gonzalo Borrás Cualis demuestra " la unidad artística del foco turolense".
Se la reparó en el siglo XVI poniéndole una pared de sillería en su base en forma de talud.
Además se la despejó de viviendas que se le habían adosado, para permitir una plaza ala lado de ella que asegurase una correcta perspectiva visual.
En su estructura interna se caracteriza por presentar dos torres; una rodea a la otra y con escaleras de subida entre ambas torres.
La torre interior se divide en 3 estancias con bóveda de cruceria.
Esto corresponde a una técnica almohade.
Existe un elemento especial en la decoración de esta torre: amplios paños de ladrillo resaltado con los siguinetes motivos:
estrellas de ocho puntas, arcos mixtilineos y arcos lobulados entrecruzados y decoración en zig-zag.
En lo que respecta a la decoración cerámica se producen novedades con la aparición de nuevas formas, de nuevos colores como el blanco y cintas con flechas y espiga, verdes y blancas.
Además el verde y el blanco aparecen combinados en pequeñas piezas de cerámica formando rombos sobre cuadrado y fustes con .basa y capitel en manifestaciones cada vez más pequeñas.
Ha sido restaurada dos veces en este siglo por problemas de distribución de cargas y de resistencia de materiales.
La fábrica de esta torre es ya de tipo barroco.
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