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Municipio:
Montblanc es un municipio de la comarca de Conca de Barberà, en la provincia de Tarragona.
Es la capital de la comarca.
Recibió la denominación de Conjunto Histórico-Artístico ya en 1948.
Presenta una población cercana a los 7.000 habitantes.
Toponimia:
Para algunos autores Montblanc puede provenir de Mont, montaña y blanc, liso, carente, desprovisto.
Historia:
En 1155 el conde de Barcelona Ramon Berenguer IV escribió un documento a favor de Pere Berenguer de Villafranca en el que se especifica que un antiguo poblado llamado "Molins de la Vila", situado entre los ríos Francolí y Anguera, se denominara "Vilasalba" y fuera de su propiedad.
Y, conjuntamente con eso, nombra bayle del castillo al propio Berenguer de Villafranca donándole el término correspondiente.
En 1162 el rey Alfonso el Casto escribe otro documento
por el que se le pide al mismo Berenguer de Villafranca que traslade la citada villa "Villasalva" hasta un monte cercano llamado Muntblanch.
Al mismo tiempo se construyó la iglesia dedicada a santa Maria.
El castillo es citado por vez primera en
1176 por Alfonso el Casto el cuál lo dona en feudo a Geraldo de Jorba y a sus descedientes citándolo como el "castrum de Monblancho".
Montblanc fue casi siempre de dominio real viviendo primeramente en el castillo y después en un casona conocida hoy como Can Monfar.
Al comenzar el siglo XIII la población aumentó considerablemente y se construyó el palacio real en el Mercadal.
En 1221 el rey Jaime I celebró su casamiento con Elionor de Castilla y le prometió en escritura el castillo y la villa de Montblanc.
Más tarde en 1226 el rey nombró a los hermanos Ramon Folc y Guillem de Cardona feudatarios y señores de la villa.
En 1246 el rey donó a otra mujer Violant, la villa de Montblanc.
En 1264 el rey Jaime I otorgó a Ramon Folc de Cardona, vizconde de Cardona, el feudo de Montblanc, guardándose el rey ciertos proivilegios como la host y la cavalcada. El vizconde le prestó juramento de fidelidad.
En 1302 el rey Jaime II advertía al bayle de Montblanc que el castillo necesitaba ser reparado y pedía permiso al abat de Poblet para extraer madera de sus bosques.
También fue Jaime II el rey que en 1307 presidió las Cortes que tuvieron lugar en Montblanc.
Y varias veces residió en al ciudad.
La judería en Montblanc tuvo su importancia.
El call tuvo tres portales y una sinagoga.
Las relaciones de Montblanc y del Monasterio de Poblet, verdaderamente cercano en situación, fueron irregulares y tensas.
El rey sucesor de Jaime II, Alfonso el Benigno, estuvo en Montblanc durante 4 ocasiones.
En 1333 se celebraron Cortes en la iglesia de sant Miquel en Montblanc.
Pero en el siglo XIV el castillo quedó abandonado y en sus alrededores se construyeron diferentes casas.
Pedro el Ceremonioso visitó la villa al menos en 6 ocasiones.
El rey mandó reparar el castillo en 1361. En 1366 mandó construir las murallas de Montblanc que duraron unos 10 años .
El censo de 1365 establece en Montblanc 601 fuegos.
En 1370 el rey Joan I le concede a su hijo el infante Martín la donación de la villa con la titulación de Ducado estableciendo el Ducado de Montblanc.
El rey Fernando el Católico usó el título de duque de Montblanc.
Parece ser que la construcción de las murallas hizo que se abandonara el castillo quedando en ruinas, durante el siglo XVI.
Hoy en día del castillo no queda absolutamente nada: sus piedras han sido utilizadas para construcciones de casas señoriales y para las obras de la iglesia mayor.
A partir de 1947 la villa ha sido catalogada como Conjunto Monumental y Artístico.
Las murallas poseían 34 torres.
Fueron mandadas construir por orden real en 1366.
Cuando en la villa se celebraban Cortes Generales se izaban banderas en las torres.
El recinto amurallado tenia 2 kms de extensión.
La fábrica era de piedra, con argamasa y silleria en las esquinas.
Las murallas son
de 20 palmos de altura y las torres de 80 palmos.
Laa altura de la muralla era de 6 metros de altura.
Hasta el camino de ronda poseía una anchura de 1'20 metros
y 0'40 hasta los merlones.
A distancias de intérvalos regulares se intercalaban las 34 torres, todas de planta cuadrada, y con final en merlones, salvo una que es de planta pentagonal , llamada de los Cinco Cantones.
Las torres tienen unos 16 metros de altura y solo tres caras, de dos pisos, escaleras de madera o movibles.
Hay que exceptuar el Portal de Bover que tiene cinco caras,
habitaciones y escaleras de piedra.
El paso de ronda las atravesaba por medio de dos puertas.
De las 34 torres sólo quedan 16.
El conjunto urbano de Montblanc presenta 4 portales, que representan los puntos cardinales de la villa:
1.- portal deBarcelona- también llamado portal del Castlà,que nada más se abría para su uso particular. Como el castlà es el representante del rey en la villa, en la dovela central de su arco aparece el escudo de Montblanc.
2.- portal de Sant Jordi, opuesto al de Barcelona;
3.- portal de sant Francesc, está emplazado hacia Reus;
4.- portal de sant Antoni, se orienta hacia Lérida.
El portal de sant Francesc y el portal de Sant Antoni fueron derruidos en 1863.
Las murallas por la parte externa se hallan rodeadas de fosos, menos el baluarte de santa Anna.
Hoy la muralla se puede recorrer por fuera y por dentro.
En algunos lugares se pueden observar fragmentos de la muralla con el paseo de ronda y los merlones.
En resumen:
Montblanc es una bella muestra de ciudad medieval catalana amurallada.
Leyenda:
Por el hecho de los constantes juicios que la villa de Montblanc tuvo contra el monasterio de Poblet, Montblanc consiguió un privilegio que consistía en que cada vecino tenía el permiso para transportar una carga de leña del bsoque del monasterio con la condición deque al pasar bajo el monje que realizaba la guardia, tenía que dejar el troco menos grueso que transportaba.
En una ocasión un ciudadano de Montblanc lanzó con malhumor el primer ode los troncos que sele ocurrió.
El monje lo retó por no haber actuado d eacuerdo con la tradición. La lucha fue tan furiosa que el ciudadano lo mató.
Entonces, el monasterio de Poblet acudió a quejarse al rey y éste dictó sentencia desfavorables contra Montblanc.
Para castigar el orgullo de la villa fueron desmanteladas una por una las torres que protegían la muralla.
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