EDUCACIÓN
AMBIENTAL Y EVALUACIÓN
A partir de los planteamientos pedagógicos
que emanan de la publicación y desarrollo
de la LOGSE, con la inclusión de procesos
educativos referidos, no sólo a la
adquisición de conocimientos, sino
también al dominio de procedimientos
y asimilación de actitudes, se plantea
un nuevo reto evaluador, que puede calificarse
como notablemente novedoso, no sólo
en lo referido al profesorado que ha de llevado
a término, sino también para
el propio sistema que lo define como válido,
así como para el contexto social que
ha de ser capaz de asumirIo.
Si se considera la educación ambiental
como un planteamiento educativo con una fuerte
carga actitudinal, será preciso hacer
un esfuerzo en este mismo campo, a fin de
conseguir una evaluación consecuente
con los principios y valores que emanan de
la educación basada en el conocimiento
y respeto al medio.
Ciertamente, en la evaluación de los
programas de educación ambiental, además
de las actitudes, hay que considerar otros
aspectos como conocimientos y procedimientos,
pero al estar contextualizados en las diferentes
áreas curriculares, éstos serán
estimados básicamente desde ámbitos
curriculares. Es por ello que en la evaluación
de los programas de educación ambiental
se incidirá básicamente en las
actitudes, que fundamentalmente determinan
la conducta de las personas hacia el medio.
ACTITUDES Y CONDUCTAS.
El punto de partida para determinar qué
actitudes hay que evaluar no es el mismo en
cada centro escolar, de ahí la importancia
de contemplar los componentes axiológicos,
sociales e individuales en donde se sitúa
el colegio, y que determinan la valoración
de las personas sobre su entorno.
De esta manera, deben considerarse:
. El contexto
social y cultural en que se
desarrolla el individuo, determinado por el
proceso educativo, pues los objetivos actitudinales
se definen desde la realidad social, con puntos
de partida antagonistas, pero no opuestos,
como pueden ser: núcleo rural-núcleo
urbano, barrio periférico-centro urbano,
establididad social-marginación, entre
otros.
. La perspectiva
del alumnado como individuos,
con particularidades diferenciadas propias
que determinan el propio autoconcepto y autoestima,
es decir, el pensamiento que cada persona
tiene sobre ella misma.
El proceso
evaluativo debe enmarcarse
en un proceso
de crítica de la realidad
escolar social con la finalidad general de
mejorar la calidad de vida de la comunidad
educativa dentro de las pautas del desarrollo
sostenible, y promover el desarrollo coherente
de los docentes en particular. Es decir, considerar
el componente social y e componente individual,
a los cuales ya se ha hecho referencia.
Pero, si después de una reflexión
se comprueba cuán difícil es
una evaluación coherente de conocimientos
y procesos, más difícil es,
todavía, evaluar las actitudes con
todos los componentes que conlleva: hábitos,
disposiciones, motivos o conductas por citar
algunos ejemplos. Cuando se le pide al profesorado
que tenga en cuenta todas estas variables,
puede ser que tenga la sensación de
encontrarse inmerso en una difícil
y complicada tesitura. Con todo, este trance
debe más a la novedad que a la propia
dificultad del proceso evaluador.
Para cqmenzar a entender la evaluación
de actitudes, habrá de considerarse
no sólo la valoración de un
actividad cognoscitiva -de un resultado conseguido-,
sino también como un instrumento facilitador
y promotor de un cambio de actitudes favorable
hacia el medio, entendido éste en su
concepción integral. De este modo se
aprovecharán diversas técnicas
para contrastar la eficacia del proceso educativo
en cuanto a la modificación de las
conductas del alumnado, más allá
de una realidad escolar basada en la asimilación
de conocimientos.
TECNICAS DE
EVALUACIÓN EN EDUCACIÓN AMBIENTAL
Como propuesta de métodos para realizar
el proceso de evaluación en educación
ambiental en aquellos aspectos referidos a
las actitudes, se pueden citar" a título
ilustrativo, la entrevista, el cuestionario
y la observación del profesorado, todos
ello_ con peculiaridades propias que sumarán
su valor cuantitativo si sé utilizan
de manera complementaria.
1.- La entrevista:
Intentar llevarla a término con un
elevado número. de alumnos puede resultar
muy dificultoso por la extensión temporal
necesaria para realizar este método
evaluativo.
Por tal motivo puede resultar conveniente
seleccionar unos alumnos que sean representativos
de los diferentes segmentos del alumnado:
estrato social, capacidad intelectual o personalidad,
entre otros, con el fin de fijar y contrastar
las actitudes de cada uno de lps estamentos
seleccionados, ante su entorno social y natural.
Aplicada de manera regular en todo el proceso,
la entrevista clarificará no sólo
el punto de partida de estas actitudes, sino
también su evolución ligada
al proceso de formación, sirviendo
también de valoración para este
último, en tanto en cuanto se han conseguido
los objetivos previstos.
A pesar de que la entrevista debe tener fijadas
las cuestiones sobre las que ha de trabajarse,
cuando se realice se debe estar en disposición
de adaptarse a la realidad, diversa y cambiante,
del alumnado.EI hecho de la adaptación
permitirá extraer un mayor y mejor
provecho a esta técnica evaluativa.
Como recursos que pueden f_vorecer la entrevista
pueden citarse: dibujos, fotografías,
recortes de prensa o viñetas con secuencias
de conductas normalizadas. Todas ellas pueden
servir para mántener una mayor fluidez
verbal y de raciocinio, con una exposición
de ideas más clara y coherente por
parte del alumnado.
2.- El cuestionario:
A diferencia de la entrevista, la técnica
del cuestionario permite recoger opiniones
de un alumnado más amplio con un tiempo
de trabajo razonable. .
El cuestionario estará elaborado por
el profesorado de manera previa y de acuerdo
con las observaciones hechas del entorno socionatural
en donde se ubica el centro, definitorio de
la personalidad del alumnado.
La variabilidad en la forma de presentar los
ítems favorecerá el seguimiento
del proceso de cambio de actitudes que pueda
presentarse, evitando la respuesta mecánica
y repetitiva del alumnado así, entre
otros, podrán escogerse ítems
que comporten respuestas de elección
múltiple, de opción verdadero-falso,
de graduación de diversos tipos (así,
"mucho-normal-poco" o "1-2-3"),
de respuesta cerrada, de respuesta abierta,
entre otros ejemplos.
3.- La observación
del profesorado:
La técnica de observación del
profesorado conviene realizada de manera continua
y atendiendo a parámetros definidos,
como ,comportamientos individuales y de grupo
en situaciones diversas relacionadas con el
medio. Las observaciones deben anotarse de
manera conveniente mediante tablas predefinidas'de
acuerdo con los objetivos y contenidos previamente
configurados. De esta manera se podrán
observar conductas y hábitos de individuos
y colectividades, comparada y evolutivamente,
facilitando y completando la evaluación
de dichas pautas de comportamiento ante el
medio.
Igualmente, esta técnica permite contemplar
el análisis de los trabajos escritos,
así como las respuestas dadas por el
alumnado, las cuales reflejan su opinión,
hecho por el cual es conveniente tener en
cuenta esta técnica evaluativa.
EJEMPLIFICACIÓN DE EVALUACIÓN
EN EDUCACIÓN AMBIENTAL
1.-
REALIDAD SOCIAL DEL ALUMNADO
En primer lugar, hay que indicar que es
necesario partir de la realidad social del
alumnado, y por tanto, del centro educativo
de referencia. La identificación de
este medio social no debe suponer ninguna
dificultad añadida para el profesorado,
pues ya debe encontrarse reflejada en el proyecto
educativo de centro. Con todo, mediante la
observación directa de conductas y
encuestas se puede contemplar de manera mf!s
ajustada al alumnado sobre el cual va a incidirse.
.
2.-
ACTITUDES Y CONDUCTAS HACIA EL ENTORNO
La observación de esa realidad social
perÍnitirá delimitar aquellas
actitudes y conductas sobre las cuales se
podrá trabajar: xenofobia, racismo,
marginación, consumismo, deterioro
del medio o cooperación, por citar
algunos ejemplos.
3.-
DELIMITACIÓN DE ACTlJUDES Y CONDUCTAS
SOBRE LAS QUE SE QUIERE INCIDIR
Considerando que el proceso de observación,
análisis e incidencia sobre las conductas
es lento y prolongado, convendrá definir
parámetros evaluables no excesivamente
amplios, pues en caso contrario puede cundir
el desánimo en caso de no conseguir
todos los objetivos.
4.-APLICACIÓN
DE PRUEBAS DE EVALUACIÓN, INICIAL PARA
DETERMINAR EL GRADO DE CONSECUCIÓN
, INDIVIDUAL Y SOCIAL DE LAS ACTITUDES Y CONDUCTAS
SELECCIONADAS EN EL GRUPO DE ALUMNOS SOBRE
EL QUE INCIDIRÁ ELPROCESO EDUCATIVO
5
.-APLICACIÓN DE PRUEBAS DE EVALUACIÓN
DURANTE EL PROCESO
PARA APLICAR LAS MODIFICACIONES NECESARIAS
6.-
APLICACIÓN DE PRUEBAS DE EVALUACIÓN
FINAL PARA DETERMINAR EL GRADO DE CONSECUCION
y LA PROPIA EFICACIA DEL PROCESO EDUCATIVO
LLEVADO A TÉRMINO
Aplicación de las técnicas
previstas durante el proceso de trabajo con
el alumnado para determinar el nivel de consecución
de actitudes y conductas de manera previa
durante el proceso educativo, así como
en caso necesario, su modificación.
Ahora bien, conviene recordar que no se puede
identificar el proceso educativo con el año
escolar, pues el planteamiento de educación
ambiental se entiende referido para todo el
período de escolarización. Finalmente,
cabe valorar el resultado concluyente para
reforzar toda la experiencia y discernir aquellos
apartados en que es preciso modificada.