INICIOS
DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN ESPAÑA
"Es indispensable una tarea
educativa en cuestiones ambientales, dirigida
tanto a las generaciones de jóvenes
como a las de adultos, y que dé la
debida atención a la población
al sector de población menos privilegiado
para ampliar las bases de una opinión
pública bien informada, inspirada en
el sentido de responsabilidad en cuanto a
la protección y mejora del medio en
toda su dimensión humana."
ONU. Declaración sobre el medio Humano.
Estocolmo, 1972..
Es a partir de la Conferencia sobre el Medio
Humano celebrada en Estocolmo el año
1972 cuando la educación es considerada
como una herramienta indispensable para proporcionar
los conocimientos básicos y modificar
las actitudes personales para que la humanidad
sea capaz de predecir las consecuencias de
sus actos sobre el propio entorno y pueda,
con antelación, disponer las medidas
correctoras necesarias para evitar la destrucción
del medio ambiente globalmente considerado
así como el agotamiento de sus recursos.
En España, el sistema educativo entonces
vigente (Ley General de Educación,
1970) no introduce las nuevas recomendaciones
ambientales en materia educativa; a pesar
de todo, comienza a observarse una nueva inquietud
pedagógica en sectores de profesorado
y una mayor sensibilización de la población,
bajo la sospecha y el temor de que se está
envenenando y sobreexpoltando el medio ambiente
y sus recursos de una manera extremadamente
exhaustiva. Bajo esta presión social,
se convocaron las diversas jornadas de educación
ambiental, cuyo caracter se ha comentado.
Resumidas, las mencionadas recomendaciones
pueden integrarse en los siguientes grupos:
GRUPO 1
Elaboración e inventario de los materiales
y espacios que puedan servir de apoyo a la
tarea educativa, así como a la creación
de una red informática para que pueda
ponerse a disposición de los enseñantes.
.
GRUPO 2
Definición de los objetivos básicos,
conceptuales, metodológicos y actitudinales;
clarificación de las metodologías
más coherentes, organización
escolar, temporal y espacial más adecuada,
y propuesta de actividades basadas en la investigación
y resolución de problemas, más
apropiadas para trabajar alrededor de las
ideas estructurantes de la educación
ambiental.
GRUPO 3
Refuerzo de una formación del profesorado,
inicial y permanente, coherente con las propuestas
de la educación ambiental.
GRUPO 4
Potenciación de una universidad que
asuma las propuestas anteriores y que apoye
una investigación dirigida a buscar
soluciones a las problemáticas medioambientales,
coordinándose, además, con el
resto de niveles educativos para una mejor
consecución por parte de todos, del
enfoque ambientalista de la educación.
Puede ser que estas recomendaciones aún
no puedan ser asumidas en su globalidad desde
todos los estamentos implicados en la educación
debido, fundamentalmente, a dos factores.
Uno de ellos relativo a la formación
del propio profesorado para que ,sea capaz
de asumidas pedagógica y socialmente.
El otro se refiere a que en los niveles no
obligatorios de la enseñanza hay más
dificultades para asumir los principios de
la educación ambiental.
A pesar de todo lo que hemos expresado sobre
el contenido e intencionalidad de estas conclusiones,
hay suficientes elementos, tanto en la LOGSE
como en los currículos para que en
el ámbito del profesorado puedan hacerse
serios planteamientos formativos alrededor
de la educación ambiental.