1.- La vivienda
1.1.-) Generalidades:
Es una edificación simple y funcional,
de escaso alzado, reducidos volúmenes cúbicos,
pocos y diminutos huecos de
relación con el exterior, ausencia de aristas, paredes
blancas y terrados planos.
Las paredes se construyen con piedra y barro, empleándose
el yeso en otros tramos.
Para el techado se emplean soportes de
pitacos o maderas dispuestas en paralelo y sobre las que
se extiende un entramado de cañas unidas con guitas
de esparto.
El cañizo se cubre con una capa de yeso y finalmente
se dispone una capa de tierra impermeabilizante (launas
y tierras royas).
Cada una de las habitaciones lleva su techumbre
independiente, quedando el terrado dividido en tantos rectángulos
como estancias tenga la casa.
La iluminación interior se consigue
a través de pequeños ventanucos enrejados
con palos y en ocasiones con una efectiva iluminación
cenital, para lo que se practica un tragaluz en el techo.
( fot ventanucos)
Las puertas son pequeñas y quedan
unos decímetros elevadas
sobre el piso exterior, por lo que se suele construir un
portal de acceso.
Junto a la puerta suele plantarse algún geranio o
se colocan unas pocas macetas.
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| Fachada de una casa típica. Sobriedad y ausencia
de adornos. |
2.1.-) Partes de la casa:
2.1.1.-) Estancia principal
Es la habitación más grande de la casa, a
la que se accede directamente desde la calle, y funciona
como entrada, cocina, salón y lugar de trabajo.
Su mínimo mobiliario consta de mesa, sillas y algún
cuadro familiar.
Todo rezumaba sobriedad:
Unos cuantos posetes de pitaco, varias sillas de esparto,
y una pequeña mesilla de tabla, completaban el escaso
mobiliario.
Tenía algo aquella estancia tan grande, con las paredes
tan decoradas y tan desguarnecida de muebles, de patio medroso
y solitario.
Sus elementos más significativos son:
a) Cocinas.
Cubren el hogar y conforman una gran campana que dirige
los humos hacia la chimenea.
Ocupa todo el lateral y se apoya en una repisa donde descansan
los cacharros de cocina y de iluminación, ya sea
candil, vela, mariposa, “carburo” o quinqué.
A ambos lados (salvo que en uno de ellos se abra un vano)
se colocan lejas.
“Entró en la casa, cuya primera pieza era
una monumental cocina, en cuyo fondo lucía el hogar,
con su chimenea de campana y al frente el vasar de arco,
empotrado en la pared, con los estantes llenos de loza rameada,
y la pared toda cubierta de pailas de cobre, tapaderas de
barro, piñas de botellas vacías y pequeñas
estampas.
b) Lejas.
Estantes de obra construidos en yeso y adosados a la pared,
preferentemente junto al hogar y que sirven de soporte a
utensilios de cocina.
La luz del candil, colgado del alero de la leja, no
llegaba a esclarecer los ángulos, en los que jugaban
las llamaradas de la leña y de los troncos quemados
en el hogar con fantásticos contornos de luz, entre
el espesor de las sombras.
c) Alacenas y fresqueras. Huecos en la pared donde se construyen
lejas y se protegen con puertas o una cortina.
El hueco de la escalera también suele ser utilizado
para este fin.
d) Cantareras. Aunque pueden ser de madera, lo habitual
en el Campo de Níjar son las cantareras de obra situadas
bajo la alacena o en un hueco habilitado a este fin.
Los cántaros almacenan toda el agua consumida en
el hogar.
En un testero campeaba sólo la cantarera con
los panzudos cántaros de barro, a cuyo lado, un jarrero,
del que colgaba una toalla blanca, ofrecía las alcarrazas
rezumantes para apagar la sed.
El acarreo del agua lo hacían normalmente las mujeres
y niños, llevándose el cántaro a la
cabeza o apoyado en la cadera.
Si la fuente se encontraba lejos, se aperaba el burro con
sus aguaderas y se traía una “carga de agua”,
equivalente a cuatro
cántaros.
2.1.2.-) Dormitorios.
Lo normal es que existan tres dormitorios.
La alcoba o dormitorio principal, donde
duerme el matrimonio y algún hijo pequeño,
es el más grande y mejor situado.
El mobiliario es mínimo: una cama
vestida con el ajuar que aportó la novia (sabanas,
colcha bordada y jarapas), un baúl donde se guarda
la ropa de cama y del matrimonio, un crucifijo o estampa
religiosa, una o dos mesitas de noche y a veces una percha
y una silla.
En el cuarto de las mujeres duermen las hijas y la abuela,
siendo las camas compartidas; la estancia es reducida y
cuenta con un arca para las ropas.
El cuarto de los hombres es similar, siendo en ambos el
colchón de perfolla (mondaduras de la mazorca de
maíz).
2.1.3.-) La cámara y la troj
Es una estancia elevada sobre la vivienda y más protegida
de la humedad, por lo que se emplea como almacén
y despensa en la que se conservaban los productos
del campo (higos secados al sol, pimientos asados, tomates
secos, dátiles, racimos de uvas, granadas, patatas...).
Unos se colgaban del techo, otros como los dátiles
e higos se prensaban en cajas, algunos se colocaban sobre
maderas o jarapas y los más perecederos
eran debidamente metidos en paja, donde aguantaban largos
periodos de tiempo.
Del techo se colgaban cañas de las que pendían
los embutidos de la matanza.
Las trojes son depósitos de grano levantados con
tabiquería en un lateral de la cámara y con
una cabida que oscila entre uno y dos m3 por cada troj.
2.1.4.-) El pajar
Los cortijos asociados al llano, más dependientes
del cereal, suelen disponer de una planta adicional donde
se encuentra el pajar, que queda localizado en la parte
que da a la era y se accede mediante una rampa exterior
escalonada.
El pajar se ubica en alto para evitar que la humedad dañe
a la paja.
2.1.5.-) La solana o secadero
El secado de plantas, frutos y legumbres para, una vez deshidratados,
hacer acopio de ellos, se realiza en un lugar de la casa
orientado al mediodía y fuera del alcance de los
animales.
2.1.6.-) El horno
En los núcleos de población existía
uno o más hornos con su hornero correspondiente.
A la hora acostumbrada iban llegando las mujeres portando
sus tablas de pan sobre la cabeza, para cocer según
su turno y el hornero cobraba según las tarifas vigentes.
A veces en vez de pan se llevaban bandejas con preparados
para asar.
En el medio rural cada cortijo o familia tenía su
propio horno en las inmediaciones de la vivienda o dentro
de ella.
2.1.7.-)Celosías y yeserías.
Estas figuras de yeso están formadas por dibujos
geométricos de círculos entrelazados que son
ahuecados en parte, y son obras de arte funcional que decoran
la casa y permiten el paso de luz y aire de una habitación
iluminada y exterior a otra interior.
Estos motivos geométricos están ligados al
espíritu islámico, que ha perdurado en la
cultura cristiana popular, y su técnica de elaboración
era transmitida entre generaciones de maestros albañiles,
hasta que éstos han desaparecido engullidos por las
constructoras y las inmobiliarias.
Su dinamismo decorativo se intensifica cuando la luz se
filtra entre ellos formando cambiantes figuras con una prolongación
infinita.
Otra modalidad de adorno con figuras geométricas
circulares en relieve y atauriques son las yeserías,
que aparecen sobre algunas cocinas y paredes.
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| Vista general de un cortjo con dependencias para ganado. |
Carmen de Burgos (Colombine) El último contrabandista
Ed. Ramón Sopena, p.11-13