Parque Natural Islas Columbretes -Castellón- ( Comunidad Valenciana) - www.naturayeducacion.com
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 P. Naturales
 
 

Anécdotas e histórias:

   
 
 

e cuenta que en la época de estancia de los fareros en la
isla era costumbre cazar algún conejo de vez en cuando y soltar nuevos, especialmente hembras preñadas para asegurar la continuidad.
De esta manera la gente podía permitirse el lujo de alimentarse de carne animal para compensar la dieta exclusivamente a base de pescado.
Pues bien, los conejos llegaron a plantear un problema especial a los fareros.
Algunos de ellos estaban divididos entre dos pasiones: la de cultivar huertas y la de cazar.
Evidentemente los conejos se comían las huertas y por eso venía el conflicto.
Se intentó solucionar queriendo dividir la isla en dos partes, mediante un foso o muro.
Una parte de la isla debería dedicarse al cultivo; la otra a la caza.
No se sabe a ciencia cierta cuál fue el final de esta salomónica solución.

 
 


   
 
 

n biólogo se encontraba realizando unos trabajos de
investigación cuando de pronto de forma fortuita encontró unos restos humanos semienterrados.

Se trataba de un esqueleto que llevaba varios siglos enterrado allí, no se sabe porqué.

Lo curioso fue que la noticia llegó a conocerse en la península, algo cambiada por cierto.

Se oyó por las emisoras que se había encontrado un cadáver en la isla.

Alguien dio parte a la policía.

Y la sorpresa fue que unos minutos más tarde apareció por las islas un helicóptero buscando al difunto.

Los forenses indicaron que iban a levantar el cadáver.

Según cuentan Gerardo Urios y Nicolas Fernandez el levantamiento de ese supuesto pirata-cadáver lo realizaron un equipo de arqueólogos.

 
 



 
 
 
 

as islas se cuenta que debieron ser refugio de piratas que
desde allí atacaban embarcaciones que avistaban.

Esos corsarios norteafricanos han dado lugar a leyendas de espantosas matanzas.

Esas leyendas han aumentado por el hecho de la gran abundancia de restos humanos que han ido apareciendo por la isla.

Se cuenta que seguramente debieron ser de personas que huían de las epidemias que hacían estragos por la península.
 
 

 

 
 
 
 

l 28 de Marzo de 1865 en la isla vivían junto al farero
encargado y sus ayudantes con sus familias respectivas, un destacamento de la Estadística del Mar compuesto por diez hombres.

Entonces un temporal hizo naufragar al barco “San Felipe” del que se salvaron 7 tripulantes.

El estado de la mar impidió el aprovisionamiento durante tanto tiempo y había tanta gente que se acabaron los víveres que poseían para alimentarse.

Cuando se pudo acudir en su ayuda, muchas de las personas no podían ni caminar.
 
 

 

 
 
 
 

uando se comienza a ocupar las islas fue a raíz de la
construcción del faro(1855-1859).

En los comentarios escritos por los ingenieros que dirigían las obras se relata cómo el primer día los trabajadores que pusieron el pie en tierra hubieron de dedicarse en exclusiva a eliminar escorpiones y víboras, llegando a matar en esa jornada hasta 70 víboras.

Terminada la obra de construcción del faro, en ese diario que reflejaba las incidencias ocurridas, consta que en ese periodo se llegaron a matar la portentosa cantidad de 2.700 víboras.

Para ello se utilizaron diferentes métodos:

 * destrucción y quema de las chumberas en donde se refugiaban

 * dotación de una cuadrilla de presos exclusivamente dedicados     a esta tarea

 * los mismos obreros que construían el faro en sus tiempos     libres también las perseguían

 * finalmente se decidió enviar una piara de cerdos para     combatirlas.

 
 


 
 
 
 

iertos biólogos sostuvieron que la serpiente de la isla no era
una víbora, sino una culebra.

La culebra vipèrina que para defenderse adopta los mismos mecanismos de ataque que la víbora.

Además para alimentarse se sostenía que no había presas terrestres adecuadas para tanta población de serpientes.

La culebra viperina en cambio se podía alimentar a base de pececillos que quedaban presos en los charcos de los islotes.

Pero sin embargo esta opinión fue rebatida por que se encontró el único ejemplar de serpiente recogido hasta ahora en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Madrid de un botella.

Fue una muestra que obtuvo el encargado de las obras del faro.

Estudiado el animal se trata desde luego de un ejemplar de víbora.