Parque Natural Sierra de Irta, Serra d'Irta, Serra Irta, Peñíscola, Alcocebre, Castellon, ( Comunidad Valenciana ) - www.naturayeducacion.com
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1.- Torres vigía.
La costa valenciana , en el siglo XVIII, estaba dividida en doce distritos.
Uno de ellos pertenecía a Peñíscola.
A partir de la conquista de las tierras a los musulmanes, éstos tuvieron que soportar normas jurídicas que les dificultaban la vida por exigirles normas ajenas a sus usos tradicionales: debían bautizar a sus hijos y no podían vivir en las costas.

De resultas de esta situación, los moriscos, intentaban de alguna manera recuperar lo que habia sido su vida durante siglos.
Una forma de conseguirlo era traicionar a los cristianos ayudando a los que venían como piratas del mar.

Los ataques en costas cristianas y en costas norteafricanas eran permanentes e intermitentes.
De todas maneras, los cristianos no podían permanecer en tierra muslmana porque nadie les apoyaba; en cambio, los musulmanes, sí, porque los moriscos recibían de buen grado sus correrías.

Cuentan las historias que un morisco en 1547 condujo a los piratas musulmanes de Argel desde la costa hasta la misma ciudad de Alcalá.
Habiendo sido descubierto, fue quemado en plaza pública.

 Observando la costa.

Hasta finales del siglo XVI o principios del siglo XVII existen noticias de desembarcos de piratas:

En 1337 se produce la primera gran alarma del Reino de Valencia porque se temía la entrada de un ejercito formado por 70.000 hombres de Marruecos.
Se dieron indicacionesde reforzar toda la costa, pero no ocurrió nada.

En 1397, unos piratas berberiscos asaltan Torreblanca y se apoderan de alhajas de la Iglesia.
Un año después una expedición valenciana rescata el caliz de la ciudad norteafricana de Tudeliz.

En 1413 las Atarazanas de Valencia construyen varias naves para perseguir a los piratas que merodeaban por nuestras costas.

En 1536 los hombres de Barbarroja atacan el fuerte de Oropesa.

En 1545 Salah Rais ataca Vinaroz y lo bombardea durante 5 horas.

En 1547 el mismo pirata llega hasta Alcalá de Xivert.

En 1554 es Benicarló el que recibe los ataques.

En 1560 los piratas recogen a 2.500 moriscos de las costas.
Todos estos datos confirman el peligro que se producia.
De ahí la importancia que para el Reino de Valencia tuvo el fortificar la costa.

Actas de las cortes del reino testimonian este hecho, sobre todo en el siglo XVI.

En 1528 se establece la guardia de toda la costa a cargo de la Generalitat.
Se buscan los puntos estratégicos, se realizan fortificaciones, se adquiere material de artillería y pólvora.

Gaspar Escolano, en 1610, nos cita de sur a norte todas las torres existentes en la costa valenciana.
De entre ellas cabe destacar la Torre de cabo de Irta y la torre de Almodúm o de Badúm.
La mayoría de ellas estaban guardadas por dos hombres a pie y dos hombres a caballo.
Se intercomunicaban por medio de señales luminosas y de humo.

2.- El Apotol Santiago y las aguas de Peñíscola.
En Peñíscola existen abundantes manantiales de agua dulce, que además nunca han descendido de su caudal y son de calidad intensa.

Las aguas surgen de las mismas rocas de la población, formando los días de bonanza círculos concentricos.

Además este fenómeno se reproduce en algunos lugares de la Sierra de Irta.

La creencia popular intenta dar explicación a este fenómeno de la siguiente manera:

El Apostol Santiago conocía Peñíscola, sabía de las dificultades del lugar, entonces dominio de los romanos.
Prisionero en no se sabe qué lugar de España y viendo que sus predicaciones no tenían logros adecuados, decidió proponer a sus guardianes dotar a la fortaleza de Peñíscola y a las tierras de la Sierra de Irta de abundantes aguas dulces, a condición de que se le liberase.
Los guardianes accedieron a dicha petición recordándole que debía operar ese portentoso milagro.
Pues bien, el Apostol para conseguirlo tapó un un manantial existente en un ignorado paraje del norte peninsular, y les dijo:

"Mientras esté tapado jamás faltará agua en Peñíscola."

Ininterrumpidamente , desde aquel momento, los habitantes de Peñíscola nunca han tenido escasez de agua.
Una vez Santiago liberado, la narración concluye indicando el éxito de su evangelización.


3.- Las aguas turbias.
A inicios del siglo XVIII se produjo un desastroso incendio en las caballerizas del cuartel.
Se acusó a un joven como autor de ese delito.
El joven, atemorizado, huyó de la ciudad, escondiéndose en una cueva en las estribaciones de la Sierra de Irta.
Allí iba pasando el tiempo y sin nada que hacer, lanzaba despreocupadamente piedras y trozos de rama seca vegetal que iba rompiendo en pedazos, ahogando así su soledad.
Por descuido, un día le cayó su cuchara de madera.
La cuchara apareció en los lavaderos de Peñíscola, cuyas aguas provenían de aquel manantial.
 Lavaderos.

Su madre reconoció instantaneamente el objeto de su hijo, y en uno de los ecuentros secretos que mantenía con él, le contó la incidencia.
El joven, a partir de entonces, se ocupó en echar al misteriosos pozo tierra roja y, en consecuencia, las aguas de los manantiales de toda Peñíscola comenzaron a parecer turbias , cundiendo el pánico entre la población.
Fue entonces cuando la madre del fugitivo se presentó ante el Gobernador diciéndole que el suceso tenía que ver con la injusticia que se le habia hecho a su hijo, acusado injustamente.
La madre señaló que si se retiraban los cargos, las aguas volverían a su normalidad.
El Gobernador, anuló la búsqueda y captura hacia el joven .
Las aguas se tornaron cristalinas y limpias como siempre habían sido.


4.- Pou del Moro:
En la Sierra de Irta existe un barranco con una pequeña fuente conocida como Pou del Moro.
Cuentan que el apelativo obedece a que hace siglos, en el mometnto de exterminio y expulsión de los moriscos de esats tierras, se planeó que cada familia pudiese disponer de un "moro" como criado propio.
Se trató entonces de indicar que cuando se pasara entre las familias la consigna de "matar al cerdo", entonces era el momento de asesinar a cada uno de ellos.
Uno de los moriscos llegóa a enterarse de la siniestra confabulación de exterminio, pudo escapar y logró refugiarse en este paraje que desde entonces lleva su nombre.




5.- Sant Antoni y el temporal.
Existe en la Sierra una ermita dedicada a Sant Antoni Abad.
Todos los años se celebra una romeria desde el pueblo.
El culto ya está documentado desde 1416.
Se asegura que el origen de esta ermita era una lucecita que se encendia allí cada noche.
Existe un relato antaño muy popular:
"Un día que el matrimonio de los ermitaños de la Ermiat de San Antoni bajó a la población, dejó a sus hijos allí.

 Chimenea moruna.

Éstos, oyeron ruidos extrañísimos y al entrar en la capilla notaron que faltaba el santo.
Sorprendidos y alarmados, esperaon a los padres para narrarles lo que había ocurrido.
Toda la familia entró en el Iglesia con el presentimiento de que se trataba de un robo.
Pero quedaron completamente sorprendidos cuando pudieron observar al santo en su sitio habitual, aunque sus pies y sus piernas parecían mojados de arena.
Poco tiempo después se enteraron de que había ocurrido un terrible naufragio y que los marineros habían invocado a San Antoni y él acudió en su ayuda, sacándoles de lmar y dejándoles en la playa."




6.- Otras historias:

 

a.- Antiguo poblado de Irta.
El nombre de Irta tiene una cierta connotación histórica.
Avieno, en su Ora Maritima, nos señala:

"Fuere propter civitates plurimae, Quippe hic Hylactes, Hystra, Sarna et nobilis Tyrichae steter, nomen oppido vetus."

De siempre se ha sostenido popularmente la creencia de que algún poblamiento antiguo se situó en estas costas y luego desapareció.


b.- El bufador:
Es una curiosidad geológica que consiste en un tunel natural excavado en la roca donse se asienta la ciudad, y por el que las aguas del Mediterráneo entran y salen continuamente, provocando estrueéndosos bufidos y elevaciones violentas del agua del mar en los días de temporal.
 Aguas del bufador.

Los marineros de Peñíscola sostienen que es debido a la traición que se le hizo al Papa Luna, el robarle el título que se le había concedido.


c.-El tesoro de Badúm.
Se cuenta la historía sobre un tesoro ouclto en la zona de la Torre Badum, torre de vigía importantísima y que se encuenrta a unos 6 Kms de Peñíscola en un azona de abundantes y profundos acantilados.
Unos siglos atrás a consecuencia de una disución en una taberna de Peñíscola, un hombre mató a otro con un cuchillo.
Ingresó en la prisión de Valencia por ese motivo.
Allí sin casi posibilidades de salir, conoció a otro presidiario con el que trabó amistad.
La contó que en su condición de pirata se había hecho con un tesoro que había enterrado en las cercanías de la Torre Badum.
Le dio todo tipo de información para que lo recuperase: orientación, puntos de referencia, distancias...
Le indicó que en el cofre se hallaría joyas abundantes y una corona.
El tesoro fue buscado, pero no ha sido hallado.


d.- La Mina:
Existe en la Sierra de irta una perforación de unos cuarenta metros realizada desde el lecho del barranco hacia el interior de la montaña.
Popularmente se la ha denominado la Mina , y la explicación que se da es de que se trata de una excavación, de no se sabe cuando, con la cuál se pretendía encontrar oro.
La verdad es que no se sabe si se llegó a encontrar.
Lo cierto es que un buen día se abandonó la perforación.
A no demasiada distancia de la Mina D'or, descendiendo por el citado barrnaco de rta, se encuentra el Mas del Senyor.
Se dice que se le denomina de esta manera por haber pertenecido a Jaime I tras la reconquista.
     
  Nuestro agradecimiento a Joan B. Simó, cronista oficial de Peñíscola y erudito historiador del que hemos extraido gran parte de estas leyendas.