Desembocan las aguas
del río Guadalquivir.
El nombre del pantano proviene de un pequeño poblado junto al
que está la presa, el Tranco.
Todo el amplio valle del río Guadalquivir en su zona de nacimiento
fue muy poblado en cortijos y aldeas.
Pero fueron expropiadas para la creación del Coto Nacional.
Hoy sólo quedan restos de muros derruidos en algunas casas solitarias.
Bajo el pantano quedan aldeas como los Centenares, las Espumaredas,
el Mirabete, las Huelgas y las Casas de las Tablas.
El antiguo señorío de San Miguel de Bujaraiza fue anegado
también por las aguas, perviviendo hoy tan sólo los restos
de su castillo árabe.
Parte de esos habitantes viven en Coto-Ríos, poblado situado
a la entrada del pantano.
El pantano
del Tranco tene una capacidad de 500 millones de metros cúbicos
y es el de mayor contenido de agua de toda la provincia de Jaén.
Desde la presa se contempla un encajonado valle de montaña.
Desde la presa hacia abajo existe un profundo barranco, que nos da una
idea del nivel de las aguas.
La carretera serpentea
en dirección a Cazorla , hacia Villanueva del Arzobispo o en
dirección a Hornos y a otros poblados de la Sierra del Segura.
El pantano se encuentra a 43 kms del Empalme del Valle, en los comienzos
de la Sierra de Cazorla.
A unos 12 kms se encuentra los restos de las ruinas antes citadas de
Bujaraiza.
A partir de aquí existen varios miradores con vistas al pantano
y sus montañas, como el mirador Rodríguez de la Fuente,
el Castillo, la Hoya, las Animas.
Desde la Hoya
se pueden contemplar ciervos en cautividad.
En cualquier momento es posible observar manadas de jabalíes.
Pasados los miradores, ya aparecen los primeros chalets o casas de campo,
restaurantes y hoteles, como la zona de acampada de Cotorríos,
a unos 5 kms.
El paisaje es singular rodeado de pinares y de otras especies que le
otorgan una fascinación especial.